Villalobos – alcachofa tools ep (electrónica / microhouse)
Pongamos que nos encontramos de farra en un after ibicenco ya muy avanzada la mañana, y que el rush musical final nos hace ver que en no más de veinte minutos el garito va a cerrar. Hasta aquí todo bien, química aparte. Pero resulta que no nos apetece terminar la juerga, ya que nos sentimos poseídos por el espíritu gambitero de Massiel y queremos prolongar la fiesta hasta el infinito y más allá (que diría Buzz Lightyear con la mandíbula desencajada). El problema es que no encontramos con quién… un momento, ¿no es Ricardo Villalobos el que está pinchando hoy?. ¡Joder, genial!. Acudimos raudos a la cabina, damos gracias al Señor por habernos iluminado en momentos tan difíciles y quedamos fuera con Ricardo un cuarto de hora después de que cierren el local. Para ir de bares, a su casa o a cualquier sitio. El lugar es lo de menos.
La tontería inicial viene a demostrar dos cosas: que la infalibilidad de Ricardo Villalobos a la hora de irse de fiesta está fuera de toda duda (salvo causa mayor, tipo muerte o aproximaciones) y que el House y sus derivados se asocian sobre todo a la juerga y los estados alterados de conciencia. Lo primero lo corrobora el hecho de que Villalobos es la pieza humana con mayor número de fotos en estado ebrio que existe (se le conoce con el sobrenombre de Pillaglobos); hasta llegó a existir el rumor de que pagaban medianas cantidades de dinero por una foto suya sin estar cocido. Lo segundo es algo muy extendido, por desgracia, ya que el house y la electrónica también pueden alcanzar altas cotas experimentales.
Villalobos, chileno de nacimiento y germano de adopción, lleva años experimentando de resaca en su estudio. Pero experimentando sin apartar el ojo de la pista, pues en la trayectoria de un artista electrónico (que se cimenta a base de maxis y dos o tres discos de larga duración no recopilatorios en el mejor de los casos) el sacar un extended play demasiado excéntrico o no apto para ser pinchado supone practicamente el fin de cualquier credibilidad, a no ser que seas uno de los faros del género o contraataques con un maxi memorable. Ergo, podríamos decir que Villalobos nada y guarda la ropa. Esto no le resta mérito, ni mucho menos, sino que es de agradecer en un género tan saturado de mediocridades (actualmente) como es el house que alguien ponga un poco de su parte para ofrecer nuevos sonidos.
Generalmente, ep que lleva el sobrenombre de Tools suele ser una compilación de loops, bases y demás herramientas, pero en este caso no. Son tres señores temas de más de 7 minutos cada uno. El primero, Bach To Back, tiene un sonido muy particular y un efecto de falsa palmada crujiente (que marca el ritmo) realmente interesante. James Holden seguro que lo habrá tenido en cuenta para su hiper-imitada compresión de bombos. Después, Fools Garden (Black Conga), aparte de hacernos recordar a ese grupete One Hit Wonder del Lemon Tree, nos ofrece otra lección de microhouse elegante, pero no mucho más. Un tema respetable cuyo mayor mérito es compartir cara b con otro tema alucinante: Waiworinao.
Waiworinao es una maravilla de más de ocho minutos que crece y crece sin necesitar más elementos que un cascabel, crujidos rítmicos y una línea de bajo memorable. En los créditos del maxi Villalobos da las gracias a Krzystof Scieranski (virtuoso del bajo) y pide que contacte con él en el caso de que tenga noticia alguna de la canción, lo que nos permite ver su principal influencia a la hora de parir semejante pepinazo. Ah, y al romper no necesita de un bombo gordísimo, sino que con un mini bombo distorsionado se vale para marcar el ritmo de modo más incisivo hasta el fin del tema ; todo está en la construcción del mismo.
Un maxi muy recomendable con un tema memorable. Si alguien tiene interés en encontrarlo no creo que le suponga demasiada dificultad, ya que Playhouse reedita con bastante frecuencia las referencias de su catálogo que mayor aceptación han tenido. Y que nadie intente pedir al diyei de turno Waiworinao con más de cuatro copazos filtrados, pues según termine de solicitarlo (con resultado fonético bastante parecido a Arévalo contando chistes de gangosos) será expulsado del local.
Tracklist e información:
Vinilo (PLAY082). Playhouse. 2003.
A Villalobos – Bach To Back (9:23)
B1 Villalobos – Fools Garden (Black Conga) (7:45)
B2 Villalobos – Waiworinao (8:10)


Somos una multitud adormecida, pero estamos latentes, como un herpes (creo). No desespere.
Comentario by Retromongola. — Diciembre 18, 2007 @ 11:29 am
*quien tradujo el wordpress, sin faltar demasiado, no aproBó ortografía. Tu comentario espera aproVación”.
**quien se fijó en esto, sin faltar demasiado, debería dejar ya la oficina.
Comentario by RAE — Diciembre 18, 2007 @ 11:33 am
<p>Ups Rae ya Beo a Ber si lo apaño
jejeje</p> , aviso al traductor, pero
bueno tampoco es para tanto , quien es perfecto? la b está junto a la v
Comentario by Marcos — Diciembre 18, 2007 @ 11:48 am
[...] que nos ofrecen juntos no debería, aunque perfectamente podría pues la capacidad de Villalobos para sorprendernos nunca deja de menguar, diferir mucho de algo que se parezca al techno [...]
Pingback by Odd Machine - We Brought Our Friends | Música — Enero 14, 2008 @ 4:27 pm