Pocas formaciones musicales, siguen manteniendo viva la llama de la creatividad, tras más de 30 años de carrera, sin perder un ápice de su personalidad y sin defraudar a sus incondicionales. Sin dudas, Depeche Mode es una de esas formaciones, y, de nuevo, han vuelto a lograr una conservación de su estatus, gracias a su último disco, que aunque sin ser una obra magna, si consigue contentar a gran parte de la afición, sin llegar a hacernos sufrir grandes decepciones, a diferencia de lo que ha pasado con los últimos trabajos de gente tan consagrada como U2, The Cure o Morrisey.
Aunque no todo son opiniones favorables respecto a esta obra, parece que los fans están divididos entre los que piensan que estamos ante uno de los mejores discos de la banda y los que lo consideran una especie de Exciter 2, en la opinión del que esto suscribe, no nos encontramos ante unas situaciones tan extremas.
Muchos podrían esperarse algo similar a ese grandioso Playing The Angel, que tanto nos cautivo, pero la verdad es que este Sounds Of The Universe, queda algo atrás, ya que no contiene ninguna pieza que pudiera considerarse autentico hit depecheniano, no tenemos aquí ningún John The Revelator, ningún A Pain That I’m Used To, ningún Suffer Well… pero si que tenemos grandes temas que dejan un muy buen sabor de boca, amén de otros cortes algo mas olvidables, algo que no sucedía tanto en el disco predecesor.
De nuevo han contado con la colaboración del experimentado Ben Hillier, productor de algunas de las mejores obras de bandas como Blur o Doves, y que ya colaboró con Gore y compañía en la producción de Playing…, aunque el resultado ha sido algo diferente.
El disco, desde un principio, resulta algo desconcertante, ya que, tras escuchar los primeros sonidos emanados del cd, la primera impresión es la de dar al stop y averiguar que c… esta mal en el material que acabamos de adquirir, pero nada de eso, esa especie de interferencias o defectos sonoros no son si no el principio de In Chains, el tema que abre el álbum, una pieza en la que ya empezamos a percibir que Gore quiere volver a la época oscura y post industrial del Black Celebration, salvando las distancias, por supuesto.
Sin embargo, en mi opinión, este primer inciso en los sonidos universales, no dice demasiado, nos encontramos ante un tema que, sin ser malo, tampoco es una pieza que enamore a la primera de cambio y que solo mejora tras unas cuantas escuchas.
Y mejora sobre todo, después de escuchar Hole To Feed, el segundo de los cortes, y el primero, de esta obra, escrito por Dave Gahan, y que constituye una pieza bastante medocre, aunque superando a los otros dos temas que Gahan ha aportado al álbum, especialmente Come Back, sin dudas, el peor track de la obra, una canción muy difícil de digerir y que no llega a cuajar en ningún momento.
Estos dos temas, al igual que Miles Away / The Truth Is, la otra criatura de Dave, pecan de falta de melodía y de insuflas existenciales, factores que no hacen sino oscurecer el discurso y alejarnos de lo que debería hacernos sentir el álbum en general.
Sin embargo, esta obra encierra grandes piezas, de las que te vuelven a recordar porque amas a esta banda con toda tu alma, como el single de adelanto, el genial Wrong, un tema que, a pesar de no tener la miga necesaria para ser single de promoción de ningún álbum, si que supone un dulce placer su escucha, y no resulta para nada decepcionante. Ese épico y difícil, estribillo consigue estremecernos sobre manera, algo que consigue acrecentar con esos aires de rock industrial que intenta insuflar el bueno de Gore.
Y tras este, autenticas joyas como el que será próximo single de la banda, esa maravilla llamada Peace, con su infeccioso estribillo, y su intensa melodía, un tema que no puedes dejar de escuchar una y otra vez.
Pero antes que esta, encontramos el que posiblemente sea el más pegadizo y divertido tema de la obra, In Sympathy, que nos trae de nuevo a los Depeche que nos regalaron el Violator o el Music For The Masses, demostrando las razones que han llevado a Gore a desempolvar sus viejos cacharros analógicos.
Y lo mismo cabría decir de otras piezas como Fragile Tension, donde se lleva ese recurso al máximo extremo, creando una deliciosa obra de arte analógica y que retrocede a la era de la inocencia musical, o en Little Soul, donde se produce un genial juego de instrumentos y voces, que hielan la sangre, dando una enorme importancia a la revisionada voz de Gahan.
Y tampoco se ha podido resistir Gore a cantar en solitario para este álbum, con la pieza Jezebel, pero la verdad es que, quitando la genial Home, nunca he logrado compenetrarme con las piezas que el líder de la formación se autodedica, y esta no es ninguna excepción a la regla. De nuevo, la melancolía extrema, el misticismo exacerbado y ese quiero y no puedo, en el intento de querer llegar a lo más profundo de tu alma, sin conseguirlo, es la nota predominante de un corte que me recuerda demasiado al Somebody, canción con la que nunca he llegado a conectar del todo.
Esto contrasta totalmente, con el único tema instrumental de la obra, la deliciosa e inocente Spacewalker, donde se retoman las sendas analógicas y nos retrotrae a los principios de la electrónica, creando una más que agradable sensación durante su breve pero intensa escucha.
Justo después de este paseo espacial, encontramos otro de los grandes momentos de la obra, el tema Perfect, que vuelve a mostrarnos a los Depeche mas melódicos, con un corte calido y con los sonidos, voces e instrumentaciones, perfectamente engranados dentro de la pieza, tal y como indica el título de la misma.
Y cerrando la obra, encontramos Corrupt, una oscura pieza, provista de afilados y distorsionados riffs de guitarra, que nos recuerda a la era de Songs Of Faith…, pero dando una vuelta de tuerca a ese sonido tan denso, pero, al mismo tiempo, tan especial.
Sin dudas, nos encontramos ante una nueva gran obra de esta gran banda, a pesar de sus altibajos, y de la carencia de una pieza identificativa, quitando Peace o In Sympathy, y que pudiera catalogarse como un hit en potencia. La verdad es que en estos tiempos que corren, donde cada nuevo trabajo de bandas clásicas, es una ilustre decepción, es un placer que existan trabajos tan loables como este Sounds Of The Universe.
Tracklist: Depeche Mode – Sounds Of The Universe (Mute)
01.In Chains
02.Hole To Feed
03.Wrong
04.Fragile Tension
05.Little Soul
06.In Sympathy
07.Peace
08.Come Back
09.Spacewalker
10.Perfect
11.Miles Away / The Truth Is
12.Jezebel
13.Corrupt
Etiquetas:
Ben-Hillier,
Depeche Mode,
Mute Records