Rex the Dog – prototype (electrónica)
En Enero del 2004 la electrónica estaba muy mal. Casi en coma. La falta de ideas, el sonido Border Community que todo el mundo plagiaba, los últimos coletazos del electroclash (de verguenza lo de International Deejay Gigolos, con lo que fueron), la inminente ubicuidad del minimal (que sirvió para desenmascarar a los productores más peseteros y amigos del sol caliente) y, sobre todo, esa obsesión por parte de Richie Hawtin y de su sello M_nus de intelectualizar el techno estaban haciendo mucha pupita a la escena. Por supuesto que los incorruptibles (el colectivo Underground Resistance, Dave Clarke, John Starlight, Technasia e Ignition Technician) seguían intentando levantar la cosa, con la inestimable ayuda de nuevos valores con intenciones innovadoras (Mathew Jonson y Agoria), pero no terminaba de cuajar la cosa. La escena era aburrida. La calidad, si es soporífera, de poco sirve. Más de uno peregrinó descalzo a la casa de Giorgio Moroder para conseguir una solución, mientras otros rezaban mirando una foto de Stock, Aitken y Waterman.
La salvación tomó forma de perro, el mejor amigo del hombre y, por extensión, del clubber medio. Nadie sabía quién había detrás del jodío chucho (cuyo nombre está tomado de unos comies cincuenteros de la editorial DC, nada que ver con el infame perro listillo de la serie austriaco-alemana), y los rumores señalaron a gente como Daniel Miller (jefe de Mute), Sascha Funke, Luke Slater e incluso Richard D. James (Aphex Twin). Por una parte se publicitaba el producto (pues lo desconocido siempre da qué hablar y lugar a conjeturas varias), y por otra se evitaban distracciones; lo que interesa es la música, y ya era cosa de locos las portadas de maxis que se marcaban algunos (a medio camino de la foto afeminada de toda la vida, pareciendo más una portada del Physique Pictorial con Joe D´allesandro que un envoltorio para un vinilo). Y la música, hablando mal y pronto, era del cagarse patas abajo: dos temas como dos soles, un maxi que no debería faltar en ninguna maleta. Ni en la de un sordo.
Porque Rex (más tarde descubrimos lo que los más perspicaces sospechábamos, que no se trataba de un perro, sino de un chico algo flojeras de 30 años que hizo algunos dineros a la sombra de Red Jerry y la discográfica Perfecto Records de Paul Oakenfold) entró en la escena partiéndolo, pero no como elefante en cacharrería, pues tuvo la inteligencia necesaria para dosificar sus maxis (cuatro hasta ahora, todos sin reproche alguno), remixes y apariciones sin ya no saturar a la gente, sino creando bastante rumorología antes de cada nuevo lanzamiento. Su 2004, como decía, fue espectacular: irrumpe con este maxi (lanzado por Kompakt, sello de Michael Mayer), descubre al gran público a The Knife con un remix enmarcable para su Heartbeats y se marca otros dos remixes de libro para Depeche Mode (Photographic) y los acabados The Prodigy (Girls). Luego descubriríamos que el muy tuno había estrenado ese seudónimo en el 2003 en un remix para si mismo con otro apodo, en un vinilo complicadete de encontrar. Un año incluso mejor que el de Terelu, que ya es decir.
El maxi, con las imágenes simpaticonas del chucho (los visuales y parafernalia gráfica que le rodean son entrañables) y Jake Williams, en su cara a contiene el tema que le da título, Prototype. Esto es una bomba que seguro habéis escuchado alguna vez. Mezclando bombos gordos, sintes analógicos (Jake Williams usa un Korg 700S de 1974 y un Casio CZ230-S, además de la resucitada Roland 303 TB), estructuras propias del italodisco y elementos de la música disco, Jake y Rex nos entregaban ya en Enero el pepino del 2004. Y no se queda aquí la cosa, pues en su cara b estaba We Live In Daddy´s Car, otro floorfiller repleto de ruiditos, bombos con obesidad mórbida y un filtrado y retorcimiento de los sonidos analógicos que merecían agradecimiento perpetuo a Robert Moog por inventar el sintetizador. Por fin la electrónica volvía a ser divertida, como los chistes del Señor Barragán.
Ese mismo año, Rex se haría la competencia a si mismo sacando otro maxi impepinable con esa joya llamada Frequency, de la que leí hace tiempo una definición insuperable: el mejor regalo que le podrías hacer a la chica más guay que pudieses conocer. Un tema de esos que se tararean años y te trae una sonrisa a la boca siempre. También dió muestras de que su intención a la hora de actuar en directo (a medio camino del live y la sesión) es seguir con el jolgorio, pues gusta de poner cosas de Mel & Kim (clásicos de Eurodance de principios de los 90, de la factoría Stock, Aitken y Waterman) o S-Xpress en vez de chorradas minimaleras hiper manidas. Servidor le pudo ver en su última intervención en el Low (no más de 20 minutos, por motivos que no vienen al caso) y entre sus remixes y lo propio es la mejor opción a día de hoy. Ah, estará este sábado 29 en Madrid, así que si estáis por aquí ya sabéis…. dice que esta vez ya tendrá camisetas y que igual adelanta en primicia temas inéditos de su muy esperado primer disco, que a este paso parece que no va a ser lanzado nunca.
Rex the Dog, mann, hund, maschine. Máquina de fabricar hypes con sus remixes añado yo, por mucho que disientan The Sounds.
Tracklist e información:
Vinilo (KOM 92). Kompakt. 2004
Rex the Dog – Prototype (6:09)
Rex the Dog – We Live In Daddy’s Car (6:18)
Video:
Rex the Dog – Prototype
The Knife – Heartbeats (Rex the Dog Remix)
Etiquetas: Kompakt, Música Electrónica, Rex the Dog


[...] separarlo de los discos imprescindibles. Pero con Kompakt , sus mejores singles creo que han sido Rex the Dog - Prototype , 2004, y Photographic para Depeche Mode Remixes [...]
Pingback by REX THE DOG - Circulate (Electro Music) | Música — Diciembre 24, 2007 @ 2:23 pm