Recordando a The Clash
El próximo 4 de Abril se estrena en España una película dedicada a Joe Strummer, el líder de la mítica banda punk, The Clash. La película, titulada Vida y Muerte de un Cantante (aunque el título original es el sugerente The Future Is Unwritten, como siempre, los traductores españoles estropeando el climax), gira en torno a la vida y obra de este genial artista, tanto al frente de los Clash, como con su posterior proyecto The Mescaleros, a través de un documental con imágenes tomadas de actuaciones, entrevistas, etc. La película ha sido dirigida por Julian Temple, un experto en estas lides, ya que él fue el que dirigió el documental La Mugre y la Furia, que giraba en torno a los Sex Pistols.
Así, quería aprovechar este estreno para hablar de la que, en mi opinión, es una de las mejores bandas de todos los tiempos: The Clash.
La formación nació en medio de una Gran Bretaña convulsa, en la que el punk empezaba a despuntar, como un movimiento rebelde y reivindicativo ante la situación de precariedad de la sociedad de la época, algo heredado del movimiento subversivo de las bandas americanas como The Stooges, la banda del simpar Iggy Pop, o los Ramones, o incluso del garaje rock de la Velvet Underground. Este movimiento llevó el rock más allá de los límites establecidos, haciéndolo más sucio y, pretendidamente chapucero, con riffs de guitarras descolocados, escasos arreglos, y los pocos existentes de una calidad expresamente mala, y unos tempos más bien rápidos y apresurados. Pero lo esencial era el mensaje que transmitía, un mensaje de clara reivindicación social, sacando a la luz las injusticias sociales, hablando de un sistema opresor y expresando el No Future, al que estaban condenadas las nuevas generaciones. También hacían una apología bestial de las drogas y la transgresión, y proclamaban el Do It Yourself, el Hazlo Tu Mismo, algo que siempre caracterizó a este movimiento.
El grupo fue fundado en 1976, por Joe Strummer, de autentico nombre John Mellor, y Mick Jones, y luego se sumaron al mismo Paul Simenon y Nicky Headon, al bajo y la batería respectivamente.
Su primer disco, titulado The Clash, fue un rotundo éxito, especialmente gracias al single White Riot, éxito repetido en el segundo álbum, Give’em Enough Rope, llegando a competir directamente con la banda de John Lydon, por convertirse en los iconos del punk.
Estos dos primeros discos marcan una tendencia claramente punk, aunque la enorme amplitud de miras de Strummer, les llevo a la experimentación mas allá de los límites del punk más puro, y de esta inquietud nació, en 1979, el que es su álbum más emblemático, London Calling, que tiene una de las portadas más famosas de la historia de la música, con Simenon simulando romper el bajo contra el suelo.
Este álbum les catapultó a lo más alto, y les abrió las puertas de los Estados Unidos, y ya resulto curioso al tratarse de un doble LP, algo poco habitual en las bandas de rock de aquel entonces.
Como decía, con este disco, rompieron esquemas, alejándose del punk más puro para acercarse a estilos como el blues, el post disco, el rock más puro, el pop melódico o el reggae y el ska, su vertiente más festiva.
En este álbum destaca, aparte de ese himno que es London Calling, otras obras maestras como el genial Guns Of Brixton, Lost In The Supermarket, Clampdown, Jimmy Jazz, Rudie Can’t Fail, Train Vain o Spanish Bombs, tema que tiene como contexto la Guerra Civil española.
Tras el éxito conseguido con este sublime álbum, decidieron ir más allá, tanto en la mezcolanza de estilos, como en el número de cds, y, ya en los 80, sacaron un triple cd llamado Sandinista, en el que se atrevían con estilos tan dispares como el country, el jazz, el góspel, e incluso el hip hop, y haciendo hincapié en el reggae y sus derivados, como el ska y el dub. Incluso se atreven con algo tan anti punk, como es el perder el tiempo en los arreglos y la producción.
De aquí forman parte maravillas como Charlie Don’t Surf, Bankrobber, The Street Parade, Broadway, el divertidísimo Ivan Meets G.I. Joe o, por supuesto, el tema emblema del álbum, esa joya llamada The Magnificent Seven.
Sus fans más recalcitrantes, especialmente los de tierras británicas, acogieron este cambio con mala gana, pero el tiempo ha dado la razón a sus defensores, y hoy día nos encontramos ante una de las obras sonoras más importantes de todos los tiempos.
Tras este trabajo, volvieron a sorprender con Combat Rock, trabajo que les reconcilió con sus fans, al volver al lado rockero de su sonido. Este trabajo será recordado, sobre todo, gracias a esos dos hits que son Should I Stay Or Should I Go y Rock The Cabash, y supuso el mayor éxito comercial de la banda.
Tras esto, las tensiones no tardaron en aflorar y el co-fundador Mick Jones, abandonó la banda, dejando el grupo cojeando, y eso se vio en el último álbum de la formación, Cut The Crap, que fue un rotundo fracaso.
En 1986, y tras un viaje a España de Strummer, que siempre ha sido un ferviente amante de nuestro país, este decidió disolver la banda, y cada uno decidió seguir su carrera en solitario.
Ahora, el próximo viernes tendremos la oportunidad de vivir, en nuestras carnes, esos sublimes momentos gracias al film documental sobre la vida de Strummer y la carrera de una de las bandas más importantes de todos los tiempos.
Aquí teneis unos vídeos emblematicos:
London Calling:
Guns Of Brixton:
The Magnificent Seven
Rock The Cabash





