Bloc Party: Intimacy (Wichita Recordings)
La “alarma silenciosa” con la que cuatro chavales del East London decidieron comunicarle al mundo su existencia
no cumplió lo que su nombre prometía; resultó la explosión sorda del primer cohete de la mañana, que rasga el silencio de la moribunda noche y pronostica juerga. A partir de ese instante mágico se puede disfrutar o no de la fiesta, pero ya no sobrevive en el interior de los participantes esa inicial sensación de sorpresa.
A Weekend In The City se convertió desde su lanzamiento en la primera víctima de las odiosas comparaciones a las que serán sometidos todos y cada uno de los trabajos que Bloc Party decida hacer, a los que ya desde su salida se les catalogará como “inferiores a Silent Alarm”.
Kele Okereke en la voz y en la guitarra, Russell Lissack en la guitarra, Gordon Moakes en el bajo y en los coros y Matt Tong en la batería conforman Bloc Party.
Intimacy (Wichita Recordings, 2008), su tercer trabajo, vio la luz el pasado 21 de agosto en su formato digital, quedando desde entonces colgado en la red con la posibilidad de bajarlo previo abono del precio estipulado. Los interesados en adquirirlo en su formato físico tendrán que esperar hasta el 28 de octubre; en este formato se incluyen algunos cortes no presentes en el digital. El disco fue producido por Paul Epworth y Jacknife Líe, quienes ya habían colaborado con la banda en sus anteriores trabajos.
Intimacy nos ofrece diez temas continentes de, en lo que se refiere a su temática, un montón de fantasmas, alusiones a la muerte, desamor, enfermedad y alguna que otra referencia mitológica.
Ares abre el viaje por el tunel del misterio con un manguerazo de distorsión y basura electrónica en la cara del pasajero, susto inicial agravado con la voz de Okereke mezclándose en diferentes planos y con las frases montándose continuamente unas sobre las otras.
Y hablando de misterios, uno de los mayores de este viaje es: ¿por que se escogió Mercury como primer sencillo siendo uno de los cortes más flojos del disco? El tema, que sigue un poco en la misma línea que había iniciado Ares, recuerda a una versión edulcorada de The Prodigy. A señalar también la cantidad ingente de veces que se repite la palabra Mercury al largo de su duración, alrededor de unas 50.
Halo es posiblemente el mejor corte del álbum; quizás el único con capacidad suficiente para opositar para su ingreso en el Silent Alarm. Una batería en pleno proceso de epilepsia, sumada a unas guitarras llenas de aristas y el lamento alejado de la voz, componen la fórmula magistral con la que ya habían alcanzado el éxito con su debut.
Biko nos ofrece el primero rato de reposo del disco, un compendio de frustraciones con base digital que crece según avanzan los segundos.
Trojan Horse echa a cabalgar en medio de la opaca nube de polvo levantada por unas guitarras curiosamente distorsionadas; la suciedad imperante se va despejando a poquitos, hasta resultar en su conjunto una canción bastante compacta. Por cierto, en una de las transiciones la guitarra me trajo a la cabeza a Editors.
Otro momento de calma. Signs se inicia con unas campanillas a las que se une posteriormente un latido electrónico. Acústica intimista para un tema que, por alguna razón, no acaba de funcionar.
One Month Off suena a genuino Bloc Party, poderosa y con unos riffs muy logrados, pero también con un exceso de fanfarria en la producción.
Zepherus desconcierta con esos coros de ópera barroca; no sé a donde pretendían llegar, pero sin duda se quedaron a medio camino.
Y continúa el desconcierto. Con Better Than Heaven dan otro timonazo hacia atmósferas llenas de desasosiego. Este tema podría resumir el álbum: inicio electrónico y esquizofrenia guitarrera en el final. Un poso de indefinición ensucia el fondo del vaso.
Termina este trabajo con Ion Square, una bomba de relojería que jamás llega a explotar, prometiendo más de lo que finalmente da. De todas las maneras es una buena canción, de las mejores de este Intimacy, y perfectamente elegida cómo cierre.
Continúo preguntándome si realmente A Weekend In The City era un trabajo tan malo como tanta gente se empeñó en proclamar. Es probable que todos estos palos hayan llevado a Bloc Party a tratar de alejarse de un excesivo encorsetamiento de su propuesta, pero el camino que escogieron para hacerlo los condujo la un zarzal de samplers vacuos y mezclas rococós, estropeando así el trabajo con una excesiva producción. Las guitarras, el auténtico hormigón de esta obra, son las que sustentan como pueden aún de pie el edificio.
TRACK LIST :
1. “Ares” 3:30
2. “Mercury” 3:53
3. “Halo” 3:36
4. “Biko” 5:01
5. “Trojan Horse” 3:32
6. “Signs” 4:40
7. “One Month Off” 3:39
8. “Zephyrus” 4:35
9. “Talons” 4:43
10. “Better Than Heaven” 4:22
11. “Ion Square” 6:33

