Beach House: Devotion (Dream Pop)
Una tarde de domingo y una hamaca. Verano y té con hielo, o invierno y té caliente con pastas. La combinación perfecta para escuchar Devotion en la “casa de la playa”.
Para pasar la resaca sin complicaciones ni remordimientos, aunque con un poco de nostalgia, sin mayor objetivo que exaltar lo cotidiano con una mirada retro. Así es el segundo disco (Bella Union / Sinnamon Records, 2008) de este dúo de Baltimore formado por Victoria Legrand y Alex Scally.
La primera pone su voz, el segundo pone el resto (órganos, teclados, sintes… y reverberaciones varias). A la primera, hija del compositor francés de bandas sonoras Michel Legrand, la comparan vocalmente con Nico. Símil acertado, por lo ahumado y nuboso de ambas voces. Siendo así, Alex Scally bien podría ser John Cale; y ya tenemos al mítico dúo traído de nuevo a nuestros días, no?
El enfoque musical de Beach House es totalmente low fidelity, pero impresionista. De andar por casa susurrando e improvisando por el pasillo, pero sin olvidar detalle. De hecho, el hogar y los detalles cotidianos parecen inspirar las composiciones y los valores estéticos y funcionales de esta pareja, que también se materializan en el diseño vintage de su álbum: bisutería, guirnaldas, luces, figuritas, flores, avalorios, plumas, colores y brillantes. Como subir al desván a revolverlo todo.
Dadaístas, autistas y un poco kitsch. Los suyos son unos estatutos nostálgicos. Victoria y Alex son como unos infantes adultos con un gran mundo interior, que intentan exponer en los 11 cortes que incluye Devotion (podéis escuchar alguno en su myspace):
Tracklist:
- Beach House-Wedding Bell
- Beach House-You Came To me
- Beach House-Gila
- Beach House-Turtle Island
- Beach House-Holy Dances
- Beach House-All The Years
- Beach House-Heart Of Chambers
- Beach House-Some Things Last A Long Time
- Beach House-Astronaut
- Beach House-D.A.R.L.I.N.G.
- Beach House-Home Again
You Came To Me
Si buscais un ritmo poderoso y contagioso, olvidaros, aquí no lo encontraréis. Tan sólo una delicada linealidad sonora que va de principio a fin, a modo de hilo conductual cíclico, para contar una historia sensible, pero sencilla y tranquila, que os atrapará hacia el interior del sueño si os dejáis mecer en su bucle melódico.
Gila
Por ahí lo llaman dream pop, e incluso narco pop, por su carácter hipnótico. La sensación realmente es esa. Y los órganos ayudan en buena parte a crear esa atmósfera evasiva e intimista, entre folklórica y psicodélica. Como cuando cojo a mi gato y él relaja todos sus músculos y se deja llevar, en un laisez-faire con el que demuestra una total confianza y tranquilidad. Así te sientes al tumbarte y dejarte llevar en su “casa de la playa”.
Heart Of Chambers
Sin duda se trata de un sonido con mucha “devoción”, a veces demasiado eclesiástico, pero fácil de escuchar en back ground. Este disco me ha recordado a Yo la tengo, Flaming Lips, My Bloody Valentine, The Clientele, Arcade Fire, Caribou, Guillemots…, y otros tantos que también han jugado con el aire retro y psicodélico del pop y del folk. La suya es una propuesta más a considerar para este tipo de viajes ensoñadores en low fidelity. No more, no less.
Etiquetas: Beach House, Música Dream Pop, Sinnamon Records

