
Hay días en los que uno escucha lo que le pongan (tanto da si lo que le ponen es Loop, La Charanga Del Tio Honorio o Roxette), pues está de vuelta de todo, al igual que hay días en los que uno se aferra obsesivamente ya no a un único disco, sino a un par de canciones que escucha ininterrumpidamente… con el consiguiente riesgo de acabar saturado y pasar de la categoría de canciones que me salvaron la vida a canciones que odio más que David Moralejo, para que tengáis un referente claro. Servidor hoy está con un estado de ánimo que le hace casi envidiar a esa persona que acude despreocupadamente al médico para descubrir que el tabaco a usted no le hace ningún bien, eh… no, no, puede seguir fumando, total, antes de medianoche estará en un tanatorio recibiendo visitas…, por motivos que no vienen al caso pero que a vosotros os harían estar igual, por mucho que vuestra vida se base en las tablas de la verdad de Chuck Norris. No seáis tan malos que luego os rompéis con El Odio En La familia II y demás telefilms de título inenarrable.
Paperhouse sacaron 2 eps y un disco. El primer ep es del que escribo estas líneas, su único disco en inglés; el resto ya sería en castellano. Paperhouse no tuvieron éxito alguno, a lo sumo alguna mención en la típica lista de lo mejor de los 90 del panorama nacional a su disco Adiós (producido por Kramer en su estudio Noise de Nueva York, habitual de las primeras grabaciones de Acuarela Records y descubridor de Galaxie 500), cuyo título no creo que sea necesario explicar, ¿verdad?; que se vea que tenéis estudios y más nivel que los monos entrenados para asociar formas con contornos. No tuvieron repercusión alguna, si, pero ya os digo, este ep contiene So Sorry y Pale Winona, primeras canciones de la cara a y b respectivamente, que hacen que las ganas de abrir la espita del gas disminuyan. Dos canciones balsámicas, sublimes a su modo, e inmensamente humildes, tanto en intenciones como materiales aplicados a su construcción. No obstante, todavía existen críticos como Pablo Gil capaces de resumir la trayectoría del grupo en una reseña de treinta palabras, dedicando un alto portentaje de ellas a desvirtuar los logros del grupo. Esto a uno le lleva a pensar si los críticos escuchan los discos que reseñan alguna vez, y si así es, a que nivel llegan sus problemas auditivos. Ni puta idea, caballero.
So Sorry es una mezcla entre el sublime Vapour Trail de Ride y las primeras maquetas de los anteriormente citados Galaxie 500; de hecho su estructura es un híbrido perfecto. Las guitarras, los semifalsetes de Nacho Umbert (guitarra,voz y líder del desaparecido grupo) y la letra abierta (viene a decir que a alguien se le viene el cielo encima, como un sentimiento de culpa opresivo que le hace sentir lo hecho y lamentarse, pero sin saber que ha pasado en ningún momento; sabemos el efecto pero no la causa) le confieren un aire melancólico delicioso. Mercuriana, segundo tema de la cara a, sigue la senda de Slowdive al principio para romper luego con unas guitarras que vuelven a mirar a Ride. Un buen tema, pero que no tiene nada que hacer con el monumento que le precede.
La cara b se inicia con Pale Winona, tema memorable como os decía antes. Incluso mejor que So Sorry, si me apuráis. Que esta canción la conozcan cuatro gatos y tonterías de Los Mojinos Escozios sean cantadas a voz en grito por turbas enfervorecidas le dice a uno bastante más que cualquier estudio sociólogico previamente amañado del mundo que nos ha tocado sufrir. Es que lo que diga no le va a hacer justicia, es frustrante no poder hacer una translación perfecta de lo escuchado a lo que se pretende transmitir; no obstante, he de intentarlo: es como juntar a los Jesus & Mary Chain de la distorsión salvaje con los parones y la dulzura de My Bloody Valentine, añadiéndole un toque personal. Y la letra, una genialidad en primera persona con promesas de esperar a alguien, a pesar de lo difícil que resulta y que igual ni siquiera se conoce a quien se espera, más sugerido que mascado. Tras esto, Space, con la colaboración del saxo (el instrumento, el coche homónimo no saldría hasta después de ser publicado este vinilo) de Alex Farreras, nombre que os produce la misma indiferencia que a mi. Como su correspondencia en la cara a, este tema es más lento, para volver a romper y, de nuevo, perder contra Pale Winona. Pero es un buen tema, ojo.
Este ep es cojonudo. Pale Winona debería ser un himno, y no la cacofonía hortera que suena cada vez que aparece una horrible rojigualda en algún acto oficial (si acaba teniendo letra el ascopena será de órdago). Aún lo podéis adquirir en la web de Acuarela Records. Ah, como cotilleo, decir que en la carpeta del ep (es un siete pulgadas con gatefold cover) se atribuye la preciosa portada a Luis Calvo (DJ Polar, propietario de Elefant Records), cosa que puede dar lugar a cábalas acerca de artistas compartidos a partir de 1994 entre Elefant y Acuarela… ¿no sacó el Señor Chinarro un single con versiones de El Aviador Dro e Ilegales en 1996?
Tracklist e información:
Vinilo 7¨ (AQ-006). Acuarela Discos. 1994.
A1 Paperhouse So Sorry
A2 Paperhouse Mercuriana
B1 Paperhouse Pale Winona
B2 Paperhouse Space
Sitio Web: http://www.acuareladiscos.com/
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